Cuba y Venezuela VS Crisis Económica.

Cuba está en un momento trascendental tanto desde el punto político, como económico, este último está trayendo grandes preocupaciones a los ciudadanos de la isla y expresan su gran temor a un regreso a la época de los años 90 donde había un desabastecimiento debido a la caída del bloque soviético que sumergió a la isla en la peor crisis económica que jamás haya tenido, ya que su intercambio con este bloque representaba hasta el 72% del comercio cubano.

No son pocos los que todavía conservan el mal recuerdo y exponen abierta y enfáticamente su resistencia a volver a vivir debido a la escases del oro negro, el petróleo, en la mayor de las Antillas aquellos apagones de más de 18 horas y por los que los residentes de la isla se veían obligados a dormir en balcones, azoteas y aceras para sentir menos calor y evadir las picaduras de insectos y mosquitos.

La Cuba de hoy, se enfrenta a un nuevo escenario después de las elecciones en Venezuela y en la cual la Mesa de Unidad Democrática (MUD), salió victoriosa y de forma legítima de estas, con el apoyo incuestionable de la población venezolana. La economía cubana depende del comercio estratégico con este país y pese a todos los infortunios y las fullerías que intentaron sabotear el triunfo de la oposición en las elecciones parlamentarias, se cumplieron los pronósticos: la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) barrió sin dejar lugar a las dudas en las urnas.

Al finalizar 2015, el General Presidente reconoció que las “relaciones de cooperación mutuamente ventajosas” con Venezuela fueron afectadas por la “guerra económica” que supuestamente enfrenta Maduro, la justificación que esgrimen los chavistas para explicar la difícil situación interna. Venezuela suministra a Cuba unos 100.000 barriles diarios de crudo, y le compra servicios, principalmente médicos, a precios preferentes que representan 70% de los ingresos por ese tipo de exportaciones y así y todo el gobierno cubano hizo un llamado a la población cubana a apretarse el cinturón.

Muchos cubanos tanto dentro como fuera de la isla aseguran que Venezuela no tiene capacidad de seguir pagando esa suma enorme, que en realidad es un subsidio oculto y suicida para la estabilidad económica de ese país, por otro lado, se impone una pregunta de obligatoriedad y es que si la oposición venezolana logra impedir los envíos de petróleo, Cuba podrá una vez más salir a flote de una nueva profunda crisis económica? ¿Será capaz la ciudadanía cubana aguantar otro periodo como el de la década de los 90 de total escases en el país?

No es la primera vez ocurre un cambio de rumbo económico en Cuba, a comienzos de los años 90 ya lo hizo el propio Fidel Castro cuando la URSS se disolvió y ahora Raúl Castro cuando el apoyo venezolano se diluye, acude a reformas económicas y una ley de inversión extranjera; el turismo que en 2015 alcanzó su pico histórico con casi 3,5 millones de visitantes, es el nuevo impulsor de la economía y fuente alternativa de divisas, cuando a la vez está tratando de tomar ventajas de su nueva relación con Estados Unidos

Entre estos pactos internacionales acordados por el chavismo podría figurar el Convenio de cooperación Integral con Cuba del año 2000, que estableció la provisión de servicios profesionales cubanos reembolsados con petróleo, inversiones, créditos y otras concesiones, en condiciones muy favorables para La Habana. Desde entonces, los servicios profesionales, especialmente los generosamente pagados por Venezuela, se convirtieron en la primera fuente de divisas para el Gobierno cubano.

Se estima que Cuba tiene unos 40.000 profesionales en Venezuela, aunque su número parece haber disminuido en los últimos tiempos por las deserciones y la negativa de muchos de ellos a seguir participando en misiones medicas de este tipo.

Muchos piensan que la nueva coyuntura en Venezuela posiblemente llevará a Raúl Castro a acelerar y profundizar las reformas en el país, como por ejemplo la necesaria unificación de la moneda anunciada desde hace cuatro años y aún no se ha concretado.

El 29 de diciembre de 2015, aunque aseguró que “se está terminando un año de intenso trabajo y resultados positivos” con un 4% de crecimiento del PIB, reconocía “las afectaciones en las relaciones mutuamente ventajosas existentes con varios países, en particular con Venezuela”, y vaticinaba que “ante este nuevo escenario no cabe, como siempre el más mínimo derrotismo, todo lo contrario”, también llamó a potenciar al máximo las “reservas de eficiencia”, pero los resultados obtenidos en las distintas esferas productivas demuestran su inexistencia.

La nación cubana ante la difícil coyuntura parece abocada a un eminente recrudecimiento de las grandes dificultades económicas que ya de por sí ha vivido desde el triunfo de la mal llamada revolución, dejando solo 2 posibles caminos a tomar uno puede ser el del inmovilismo y fuerte represión a la población y organizaciones dela sociedad civil independiente o promover cambios en la liberación de las fuerzas productivas y la participación ciudadana, así como la cooperación internacional.

Los habitantes de la isla tendremos la responsabilidad ante el nuevo y difícil escenario político y económico de decidir si Cuba y todos los cubanos caemos al precipicio o comenzamos la reconstrucción y el progreso de nuestra nación.

Fernando Edgardo Palacio Mogar.


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